El renombrado tejido Li, un valioso ejemplo de patrimonio cultural intangible, ha sido salvaguardado tras años de esfuerzos por la preservación y revitalización de esta centenaria técnica textil. La noticia destaca el brocado Li de Hainan, una tradición textil de 3,000 años que ha sobrevivido casi inalterada, presentándose como un «fósil viviente». Este arte de tejeduría se conserva mediante un telar de cintura, una de las técnicas más antiguas del mundo, utilizada por el pueblo étnico Li, que carece de una escritura formal, plasmando sus creencias y vida cotidiana en exquisitos patrones.
Aunque la técnica estuvo al borde de la extinción, hoy se erige como un símbolo cultural vibrante gracias a los esfuerzos locales e internacionales. En 2006, las técnicas textiles de los Li fueron reconocidas como patrimonio cultural inmaterial a nivel nacional en China, y en 2009, la UNESCO las incluyó como Patrimonio Cultural Inmaterial que Requiere Salvaguardia Urgente debido a la disminución de personas capacitadas para realizar esta artesanía. Aquel peligro provocó una movilización por parte de las comunidades y autoridades para garantizar su pervivencia.
Las mujeres Li, desde niñas, aprenden de sus madres a hilar, teñir, tejer y bordar, manteniendo viva esta habilidad que consta de cuatro pasos: hilado, teñido, tejido y bordado. Este prolongado proceso, que puede durar meses, emplea principalmente tintes naturales derivados de plantas silvestres. La meticulosa artesanía y la diversidad de 160 variedades de patrones reflejan la distintiva cultura Li, desde totems de animales hasta figuras humanas que rinden tributo a ancestros y piden su protección.
El renacimiento de este arte fue galvanizado por esfuerzos educativos y la apertura de centros de entrenamiento financiados por el gobierno, aumentando así la base de artesanas que hoy incluye a más de 60 herederas de la ciudad. Además, se ha incorporado su enseñanza en las escuelas primarias y secundarias de Hainan, asegurándose de que estas habilidades tradicionales continúen floreciendo entre las nuevas generaciones.
El impacto del brocado Li ha alcanzado una audiencia global, habiendo sido presentado en eventos internacionales como la Semana de la Moda de París, además de ser utilizado como obsequio nacional. Este reconocimiento global y los intercambios culturales han revitalizado la herencia Li, logrando que esta artesanía no solo sobreviva sino que prospere, asegurando su legado para el futuro.
